El preso y su relación con sus hijos menores

El preso y su relación con sus hijos menores

Estar preso supone tener la libertad total o parcialmente limitada, según el régimen; en todo caso es una notable limitación física y temporal para poder ejercer todo tipo de relaciones con sus hijos menores.

La doctrina ha podido señalar al respecto:

– esa limitación afecta al ejercicio de la patria potestad, por lo que puede provocar su suspensión para no interferir en las decisiones que beneficien a los menores.

– en la medida en que su capacidad económica quede afectada puede llegar suponer la suspensión temporal de la obligación alimenticia hacia los hijos.

– si la condena se debe a violencia de género, la mera excarcelación no necesariamente va a suponer un cambio en las relaciones con respecto a los hijos sino que habrá de valorarse al respecto.

– no supone no poder relacionarse con los hijos menores, porque la ley penitenciaria no lo impide; si, en cambio, establece los medios adecuados para que esa relación se mantenga y además hoy día los centros penitenciarios garantizan adecuadamente que esa relación se pueda practicar.

de ahí lo importante que al tratar estas cuestiones se haga con un abogado experto en derecho de familia.