Liquidación al régimen económico y acceso al recurso de casación

Liquidación al régimen económico y acceso al recurso de casación

Actualmente el recurso de casación ya ofrece una última oportunidad en la posibilidad de obtener justicia en la liquidación y partición del patrimonio conyugal. Ya no cabe duda de que la Sentencia que se dicta en grado de apelación y en fase de formación de inventario, primera fase del proceso de liquidación y prioritario al juicio ordinario, tiene acceso al recurso de Casación por razón de la materia de conformidad con el artículo 477.2.3.ª LEC, en atención al interés casacional.
El caso es que desde que se puso de manifiesto este cambio en sentencia del Pleno de 21 de diciembre de 2015 y recurso de casación n.° 2459/2013, una causa frecuente por la que se esta inadmitiendo el recurso es porque no cabe la admisión autónoma del RECURSO POR INFRACCION PROCESAL, que solo puede formularse autonomamente contra sentencias en procedimientos de derechos fundamentales o tramitados en atención a la cuantía (que superan los 600.000.- €).

Cuando, como es el caso, el proceso se ha tramitado en atención a la materia ese recurso se debe interponer de manera conjunta con el recurso de casación por interés casacional, en que se alegue y justifique la existencia de interés casacional en alguno de los tres aspectos contemplados en el art. 483.2.3º LEC; por lo que este recurso es presupuesto del primero como resulta de la DF 16. ª.1, pfo 1 y regla 2. ª de la LEC .

La expresada inadmisión del recurso no vulnera la tutela judicial efectiva ni genera indefensión, porque.-
– no existe un derecho constitucionalmente protegido a interponer determinados recursos.
– no existe un derecho de relevancia constitucional a recurrir en infracción procesal y casación.
– el derecho a los recursos está condicionado al cumplimiento de los requisitos de admisibilidad establecidos por el legislador y delimitados por vía interpretativa por esta Sala.
– que el TS tiene la última palabra sobre la materia, con el único límite de evitar la arbitrariedad y los errores materiales.
– la interpretación de las normas rectoras del acceso a la casación no ha de ser necesariamente la más favorable al recurrente.
– el principio pro actione, no opera con igual intensidad en las fases iniciales del pleito que en las posteriores
– el derecho constitucional se satisface incluso con un pronunciamiento sobre la inadmisibilidad del recurso, y no necesariamente sobre el fondo.

Con ello pongo de manifiesto la conveniencia de que este tipo de asuntos se encomiende a un abogado experto en derecho de familia.